lunes, 31 de julio de 2017

PARO DE LOS TRABAJADORES DEL INGENIO LA ESPERANZA

Necesitamos un segundo congreso azucarero.
Los obreros del ingenio La Esperanza lanzaron desde este lunes un paro en reclamo por el pago atrasado de sueldos y del aguinaldo y contra la modificación de las condiciones laborales y la situación de los trabajadores que optaron por pasar a la administración pública en el cuadro de una reducción del personal planteada por el gobierno, entre los principales reivindicaciones. El pliego fue debatido y aprobado en asamblea.
 En conferencia de prensa, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, atacó duramente a los trabajadores de La Esperanza por el paro e hizo responsable al sindicato si como consecuencia del paro no se produjera la venta del Ingenio y se retiran los inversores interesados.
 Vaciamiento estatal y privado
El ingenio La Esperanza supo ser un coloso en la provincia, pero actualmente sólo cultiva una fracción de sus 70.000 hectáreas. Hoy el ingenio muele alrededor de 2.000 toneladas diarias cuando debería moler entre 5.000 y 7.000.
 Su último administrador privado fue el Grupo Roggio, que “arrendó” el ingenio por dos cosechas y luego se retiró. El gobierno de Fellner y un “equipo técnico” nacional y, luego, Morales con aval de Macri se han hecho cargo de la administración del ingenio, con resultados desastrosos.
 El gobernador anunció que se iba a hacer cargo de los sueldos de los obreros hasta el 31 de diciembre de 2016, fecha límite para sellar el acuerdo con el grupo inversor que se haría cargo del Ingenio. Sin embargo, todavía no hay ninguna oferta seria en la mesa. Ocurre que los capitalistas exigen, como condición para hacerse cargo del ingenio, una serie de condiciones: reducción de personal, exenciones impositivas, beneficios fiscales, etc.
El inicio de zafra se demoró más de un mes ante la falta de recursos para poner en condiciones el ingenio y pagar los sueldos a los obreros. Hace dos semanas se largó la zafra con la tradicional misa y, sin embargo, todavía no ha salido una bolsa de azúcar de la empresa. El sindicato denuncia que la falta de inversión provocó serios problemas con las máquinas (explosión de tuberías, averías en trapiche, rotura de calderas, etc).
El estado provincial está cumpliendo el papel de “liquidador” de los trabajadores y de sus conquistas. Para esto se ha valido de una “ley de emergencia”, votada por todos los bloques legislativos, que habilita al poder ejecutivo a tomar “toda medida necesaria y suficiente” para reactivar el ingenio: esto es retiros voluntarios bajo extorsión, pase de trabajadores a la administración pública, reforma de las condiciones laborales. En definitiva, todo un paquete de ajuste sobre los trabajadores.
 La salida es con los trabajadores adentro
En un cuadro de reactivación de la producción y exportación azucarera, beneficiados por exenciones impositivas, por la suba del precio interno y por los subsidios al bioetanol no hay excusas para el planteo ajustador de reducción de personal en el ingenio.
El Estado (nacional y provincial) es acreedor del 95% de la deuda del ingenio. Se trata, por lo tanto, de una empresa virtualmente estatizada que el gobierno pretende privatizar. Frente a este escenario, planteamos que la salida no es venderla a precio de remate sino ponerla bajo control de sus trabajadores, única vía alternativa luego de años de fracaso de gestión privada.
La producción bajo control obrero sería una fuerte palanca de desarrollo económico y social de la zona, teniendo en cuenta las 70 mil hectáreas que posee el ingenio; si es necesaria una reconversión, que sea planificada y dirigida por los propios trabajadores.
Para esto es necesario plantear que caiga la ´ley de emergencia´ que habilita la reducción drástica de personal; que se abran los libros contables para saber cómo se utilizan los fondos que inyecta el Estado; sobre esta base, planteamos el control obrero de las cuentas y la producción para poner en funcionamiento óptimo el ingenio. Estos planteos son los que llevamos al Congreso de la Federación Azucarera Regional de Salta y Jujuy realizado en mayo y fueron aprobados por los trabajadores: Ningún despido en el Ingenio La Esperanza. Derogación de las leyes de ajuste. Control obrero de la producción y las finanzas del Ingenio.
El congreso también votó un paro de todos los ingenios ante cualquier agravio o provocación de las patronales contra los trabajadores. Ya se registran tres –el desconocimiento de las elecciones del sindicato de Ledesma, el despido de trabajadores en San Isidro y la avanzada en La Esperanza– sin que se haya realizado ninguna medida. Por el carácter de conjunto de la avanzada, es necesaria también una respuesta de conjunto del movimiento obrero. Por eso planteamos que es necesario un segundo congreso de las FAR que discuta una salida en función de los intereses de los trabajadores.
Abajo la Ley de Emergencia 5929/16 que habilita despidos y reducción de personal.
 Control obrero de las cuentas y de la producción.
 La responsabilidad por el vaciamiento del Ingenio es de los empresarios y los gobiernos de turno.
 Abajo las “apretadas” del gobernador Morales a los obreros que defienden sus fuentes de trabajo.

Iñaki Aldasoro



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