sábado, 10 de diciembre de 2016

9D: NI PAZ, NI UNIÓN, NI LIBERTAD CIVIL

El acto convocado por el gobierno provincial en San Salvador de Jujuy bajo el slogan “Paz, Unión y Libertad Civil” fue la primera movilización masiva que convoca el gobierno de Gerardo Morales. El mayor peso lo puso el aparato, lo que incluyó lista de asistencia a empleados públicos, colectivos desde el interior, bolsones de mercadería, cotillón oficial y bandas en vivo (al mejor estilo del gobierno anterior). El gobierno gastó millones.
 
El acto estuvo marcado por la creciente presión para que Morales y la justicia jujeña pongan fin a la detención arbitraria de Milagro Sala. Morales se refirió explícitamente a esto en su discurso.
Luego de hablar en contra de los cortes y movilizaciones que se producían en años anteriores, el gobernador Gerardo Morales (UCR-Cambiemos), pidió cárcel a los corruptos y que la justicia actúe, y acto seguido planteó: “comparto la idea de que Lázaro Báez y López deben estar presos, y Milagro Sala fue parte de esa matriz sistémica de corrupción”. Pero el gobernador omite decir que la detención de Sala está viciada en origen: fue detenida inicialmente por el acampe que realizara frente a Casa de Gobierno en enero pasado, en el marco de una protesta. El gobernador ha buscado cooptar a una parte del corrompido aparato de la Tupac, al que denosta públicamente para desarrollar su propia base punteril.
 
El acto se realizó en un marco de crisis y presiones sobre el gobierno de Morales. Éste se encuentra golpeado por planteos de diversas fuerzas políticas y organismos nacionales e internacionales que reclaman la liberación de Sala, lo que ha dividido al gobierno. El asesinato de Nelson Cardozo dentro de un penal de máxima seguridad ha destapado la descomposición de las fuerzas represivas y ha abierto una crisis política con respecto a la seguridad.
 
El gobernador Morales también viene de recibir un golpe político con el desplazamiento de su socio en el gobierno, el vicegobernador Carlos Haquim (massista) de la presidencia del PJ jujeño. José Luis Gioja y compañía han decidido intervenir el partido y convocar nuevas elecciones de autoridades, una crisis que se potencia en el marco de las definiciones para las elecciones de 2017, donde el objetivo del PJ nacional es ir separado de la fórmula Cambia Jujuy.
 
A un año de asumir, Morales no puede mostrar ningún “progreso” en la provincia. No llegaron ni la lluvia de inversiones, ni el Plan Belgrano y se perdieron miles de puestos de trabajo. A partir de la detención de Sala, Morales aplicó una sistemática política represiva contra la resistencia de los trabajadores al ajuste. Las consignas por la “paz, la unión y la libertad civil” que presidieron el millonario acto son un agravio a la razón.
¿Celebraron la Paz, la Unión y la Libertad los obreros de Ledesma a los que el gobierno denunció de oficio y les pretende realizar descuentos compulsivos en el marco de la paritaria y aplicar una multa millonaria a su sindicato? ¿Los 800 despedidos por parte del gobierno en el Ingenio la Esperanza celebran “la paz”?
 
Los docentes y empleados estatales a los que el gobierno cerró su paritaria por decreto y luego descontó los días de paro, ¿celebraron? ¿Las persecuciones a los activistas gremiales y vendedores ambulantes son símbolo de “paz, unión y libertad”?. Hablar de libertad civil cuando acaba de ocurrir un asesinato dentro de un penal encubierto por las fuerzas de seguridad y continúa la detención de Milagro Sala es un atropello.
 
Frente a este escenario, donde el gobierno intenta someter a los trabajadores a una brutal regimentación, el Partido Obrero refuerza la convocatoria a movilizar masivamente el 20 de diciembre para denunciar el ajuste, los despidos y la tregua.Convirtamos esta jornada en la caja de resonancia de los problemas que sufren los explotados y de un reagrupamiento para enfrentar al gobierno del ajuste.





LA DESCOMPOSICIÓN IRREFRENABLE DEL APARATO POLICIAL JUJEÑO

Una mujer policía denunció públicamente el maltrato y abuso que sufre por parte de algunos miembros de la policía de la provincia de Jujuy (Que Pasa Jujuy, 29/11). Las denuncias abarcarían delitos como acoso sexual, laboral, arreglos con narcotraficantes, ventas de elementos secuestrados, encajonamiento de causas judiciales, entre otros hechos. Toda esta situación desencadenó que Natalia Tejerina intentara quitarse la vida producto de las presiones constantes que sufría.

Esta denuncia refleja el modo en que opera el aparato policial, un aparato descompuesto encargado de reprimir al pueblo y relacionado a las peores formas de explotación de un régimen descompuesto, como los son la trata y el narcotráfico. Un aparato responsable de las zonas liberadas y el gatillo fácil.
A la denuncia de Tejerina se suman una serie de sucesos que involucran también a efectivos de la policía. En octubre, Carina Gutiérrez, de 30 años, fue asesinada por su pareja -un efectivo que le disparó con su arma reglamentaria. En ese mismo mes, un sargento se disparó en la cabeza luego de realizar dos disparos en contra su ex pareja, quien logró sobrevivir al ataque.

Estos hechos marcan la descomposición total de las fuerzas de seguridad. Mientras el jefe de la policía de la provincia, Aldo Soles, atribuye estos sucesos a cuestiones personales o sentimentales, la impunidad y el encubrimiento con el que cuentan los violentos en la policía, permite en última instancia el uso del arma reglamentaria para cometer estos crímenes.

La denuncia de Natalia Tejerina retrata en definitiva a un régimen social descompuesto, en donde las fuerzas de seguridad son una de las patas principales de un entramado de represión institucional que convierte al Estado en el principal responsable de los femicidios y la impunidad reinante.