sábado, 21 de noviembre de 2015

CONTRA EL ABUSO Y LA IMPUNIDAD. VAMOS POR OTRO NI UNA MENOS

En el marco de la convocatoria por un nuevo #NiUnaMenos el 25N, El Plenario de Trabajadoras junto a los familiares de víctimas de  impunidad, organizamos una movilización en el día de Lucha contra el Maltrato y el Abuso Infantil (19 de Nov.), para denunciar la situación de miles de niños en la provincia, la responsabilidad del estado y de todo el arco político garante de este flagelo. En el principal hospital provincial, se atiende semanalmente un promedio de diez casos de abuso sexual  a menores, una cifra que crece escandalosamente, el 80% de los casos se producen en el seno intrafamiliar y desde el gobierno se profundizo esta aberración, con campañas de prevención, aplicación de proyectos educativos y sanitarios deficientes, con contrataciones precarias y sin herramientas.
Todo esto acarrea graves consecuencias, como los embarazos infantiles producto de los abusos, que condenan a un centenar de niñas a enfrentar una maternidad en situación de extremo riesgo, en primer lugar negándoles el acceso al aborto legal, seguro y gratuito realizado en un hospital. Con el agravante de que el gobierno bloquea la educación sexual científica y laica en las escuelas, abriéndole las puertas al clero a la educación y la salud.
En la movilización estuvieron presentes familiares de víctimas de Pálpala, San Pedro, Ledesma y San Salvador, como así también acompaño a la jornada de lucha Gabriela Cerrano, activista por los derechos de las mujeres en el NOA y senadora del Partido Obrero de Salta. La marcha concluyo en un llamado a organizar otro Ni Una Menos el próximo 25 de noviembre y tomar en nuestras manos las tareas que el estado no quiere asumir.
Juicio y castigo a los abusadores y sus encubridores! basta de impunidad!
Plenario de Trabajadoras Jujuy



miércoles, 11 de noviembre de 2015

JUJUY, LUEGO DE LAS ELECCIONES

Los 23 puntos que separaron a Gerardo Morales de la coalición de Eduardo Fellner y Milagro Sala marcan la derrota kirchnerista por mayor diferencia en el país. El Frente para la Victoria local aspiraba a ganar algunos puntos con su boleta pegada a la de Scioli. El resultado fue el inverso y lo hundió a Scioli, que había ganado las Paso con una cómoda ventaja (42 a 20%) y en la general cayó por debajo de Massa (41 a 37%).
                           
El FpV perdió en Ledesma, San Pedro y Palpalá, bastiones históricos del peronismo, y nuevamente en San Salvador. En Perico, donde se mantuvo el intendente del FpV, hay fuertes sospechas de fraude.

Realineamientos políticos

Luego de esta durísima derrota está en discusión una reorganización del PJ. El vicegobernador Carlos Haquim, viejo dirigente justicialista, declaró que Fellner y compañía deberían renunciar a la dirección del partido o directamente intervenirlo. Hace unos meses, un congreso del peronismo provincial había votado la extensión del mandato de la cúpula que lo dirige desde hace más de una década.

La Tupac Amaru de Milagro Sala apenas pudo superar el piso y colocó dos diputados en la Legislatura, fundamentalmente por el voto del interior donde el manejo punteril es aún más fuerte que en la capital. Aquí, la Tupac sacó 10.000 votos y el FIT 16.000, lo que supone una caída estrepitosa para esta corriente. En los días posteriores a los comicios, varios dirigentes medios de la organización convocaron asambleas en las que acusaron a sus bases de "traidoras". Prepararon así el terreno de una asamblea general donde la propia Sala puso a disposición su renuncia, un montaje que utiliza cada vez que su organización sufre una crisis de envergadura.

Gerardo Morales ya ha anunciado un pedido de rendición de cuentas sobre el manejo de fondos de las cooperativas. Si bien la mayoría de las partidas son aportes directos del presupuesto nacional, el caudillo radical no se va a privar de jugar sus cartas desde el Ejecutivo provincial. No sería extraño un acuerdo que la condicione a Sala a cambio de un apoyo al gobierno. Es lo que ya ocurre en la municipalidad de San Salvador, gobernada desde hace una década por el radicalismo.

Agotados los festejos por la elección histórica, la UCR deberá hacerse cargo de las promesas realizadas a diferentes sectores de la burguesía provincial e incluso a sectores del movimiento obrero, como la comisión directiva del sindicato azucarero de Ledesma. Es el caso del aumento en el recorte de bioetanol en las naftas para beneficiar a los ingenios, y la creación de zonas francas libres de impuestos para fomentar el comercio en la Puna y Perico. En ambos casos, chocará con otros lobbyes capitalistas. En el caso del bioetanol, las provincias azucareras enfrentan la producción de bioetanol de maíz y el recorte de los subsidios que sostienen la producción hidrocarburífera.

El Frente de Izquierda

Casi todos los sindicatos han tomado partido por una variante capitalista en estas elecciones. Dentro del histórico Frente de Gremios Estatales, los sindicatos de Cedems (docentes de media) y ATSA se han manifestado a favor el FpV, incluso intentaron meter candidatos en la lista. El Seom, el otro sindicato de envergadura del Frente, no tomó una posición pública. La intersindical de los trabajadores (ATE, Adep -docentes de primaria-, Sijempro, etc.) jugaron abiertamente a favor de las candidaturas de la alianza FpV-Tupac Amaru, sufriendo un golpe muy fuerte en sus aspiraciones.
El Soeail (Ledesma), tabacaleros, un sector del sindicato La Esperanza (azúcar) y sindicatos menores, han manifestado el apoyo a Morales y Massa sobre la base de las promesas de campaña, como abaratar los fletes.

El Frente de Izquierda viene de hacer una gran elección, superando los guarismos de 2013: 22.000 votos contra 24.100 obtenidos en 2015. En San Salvador, nos instalamos como la tercera fuerza provincial. Sin embargo, al igual que en 2013, no pudimos consagrar diputados provinciales por el piso electoral proscriptivo del 5% del padrón. El "Perro" Santillán se presentó en estas elecciones, obteniendo un 2% a gobernador. Si se suma esa votación a la que obtuvo el FIT, sin embargo, hubiéramos superado el piso para el reparto de cargos y alcanzado al menos dos legisladores provinciales. El veto del PTS a un acuerdo con el "Perro" Santillán, y la posterior presentación independiente de éste, privaron al FIT de esa posibilidad. El Partido Obrero realizó un claro planteo sobre este punto (ver Prensa Obrera N° 1.373: "Integremos a la corriente del ‘Perro’ Santillán al Frente de Izquierda”, 23/7/15).

Allí, le reclamamos al PTS “abandonar la autoproclamación y el faccionalismo, y a convocar al ‘Perro’ Santillán y a los compañeros  de Pueblo Unido a un frente común”, y al “Perro” Santillán “a unir esfuerzos para producir una lista del FIT con participación de Pueblo Unido”, en vez de presentar su lista por cuerda separtada.

El Partido Obrero ha resuelto impulsar una serie de plenarios abiertos con el fin de discutir este balance político y establecer un plan de organización en función de las tareas planteadas por los resultados electorales.

 Iñaki Aldasoro


martes, 3 de noviembre de 2015

DECLARACIÓN DEL PARTIDO OBRERO ANTE EL BALOTAJE

POR QUÉ LLAMAMOS A VOTAR EN BLANCO

Argentina ha sido sacudida por un viraje político del electorado, que tuvo mucho de imprevisto, en las horas previas a la jornada del domingo 25. Repitió, en forma contradictoria, lo ocurrido en las elecciones locales de la ciudad de Buenos Aires, cuando la lista encabezada por Martín Lousteau recogió un súbito aluvión de votos, aunque en esa ocasión motivado por el afán de derrotar a los candidatos de Mauricio Macri.
 El domingo 25, el peronismo perdió la gobernación de la provincia de Buenos Aires a manos de una fuerza política que se define así misma como de "centroderecha". El terremoto electoral no sólo se llevó puesto al nefasto Hannibal Fernández; los "barones del conurbano", que representaban el mayor sistema punteril del país, cayeron como castillos de naipes frente a candidatos improvisados.
 Como consecuencia del derrumbe del oficialismo existe la posibilidad de que Macri, en la segunda vuelta, alcance la presidencia de la Nación. Un representante político de la derecha y de un grupo empresario que hizo su fortuna con la dictadura ha quedado a las puertas de la Casa Rosada. En la geografía política de Argentina, sería secundado por los gobiernos de la Ciudad y las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Jujuy e incluso Córdoba -en la cual obtuvo arriba del cincuenta por ciento de los votos.
 No debería sorprender que estos acontecimientos hayan desatado una enorme deliberación política, que se procesa en las fábricas, en las escuelas y en los barrios. El Partido Obrero toma en cuenta esta situación y aporta sus posiciones políticas al debate y a las decisiones que habrá que tomar el 22 de noviembre.
 Scioli, Macri
Contrariamente a lo que indican los prejuicios interesados, el Partido Obrero defiende la tradición teórica y política del movimiento obrero clasista, que hace una distinción de jerarquías entre las expresiones políticas de la clase capitalista. Por ejemplo, entre democracia y dictadura y entre diferentes gobiernos democráticos y también diferentes clases de dictaduras. Sin comprometer nunca la independencia política del movimiento obrero combativo, hemos apoyado a "los enemigos de nuestros enemigos" en innumerables ocasiones, esto siempre con el propósito de restringir la capacidad de acción del enemigo principal y ampliar la de pueblo trabajador. En momentos críticos, por ejemplo, hemos llamado a votar por Evo Morales, en 2005, luego de grandes insurrecciones indígenas, o por Lula, en 1989, contra Collor de Mello, el representante de la oligarquía de Brasil.
 Scioli y Macri, sin embargo, no representan principios políticos diferentes, no digamos ya antagónicos. Son los candidatos alternativos de la clase capitalista, nacional e internacional, para imponer una salida a la crisis de Argentina contraria a los trabajadores. Verdugos reconocidos del pueblo se encuentran en uno y otro campo: Berni, Casal, Hannibal Fernández; del otro lado, la Metropolitana, Montenegro, "Fino" Palacios. Unos patrocinan el Proyecto X para infiltrar de espías los movimientos populares, y mandan la Gendarmería contra los obreros en lucha; los otros reprimen en forma salvaje en el Borda para imponer un negociado inmobiliario en sus terrenos. Han sido socios comerciales en el reparto de la especulación con el suelo urbano y en el negocio del juego a gran escala.
 No hay, en la segunda vuelta de la ronda actual de elecciones, un enemigo del enemigo del pueblo; en ambos lados del mostrador hay un único bloque enemigo, separados por diferencias internas de la clase capitalista y como expresiones de etapas distintas del proceso político. Tanto el diario oficialista BAE como el opositor La Nación coincidieron en informar que, hasta el 25 de octubre, la mayoría de la cúpula empresarial estaba encolumnada en el apoyo a Scioli.
 Durante la campaña electoral los emisarios de Scioli, Massa y Macri recalaron en Estados Unidos para negociar los términos de un acuerdo con los fondos buitre, y un nuevo endeudamiento internacional con el capital financiero. Ambos han destruido la salud y la educación estatal; ambos han contraído empréstitos, en Provincia y Ciudad, a tasas de interés usurarias que pagará el pueblo. Scioli y Macri han impulsado un fenomenal ajuste en sus distritos, subejecutando obras de interés popular y agravando el peso de los impuestos inmobiliarios.
 Quiebra del kirchnerismo
El ascenso de la derecha es producto de la bancarrota del kirchnerismo "nacional y popular" de Chevron, Barrick, Cristóbal López y los bancos que se la llevaron con pala. Macri vuelve a ascender como consecuencia del fracaso pseudo progresista y pseudo nacional. La primera vez luego del gobierno de Cromañón Ibarra. ¿Qué diferencia de orientación pueden tener candidatos cuyos gabinetes cuentan con la presencia de ex directores del Banco de Inglaterra, como Mario Blejer (Scioli), o del JP Morgan, como Prat Gay (Macri)? La necesidad del recambio político, que primero se expresó con el rechazo electoral a una nueva reelección de CFK, es una consecuencia más o menos directa de la cesación de pagos en que se encuentra Argentina y de la paralización de la economía. Esta cesación de pagos es el resultado del vaciamiento financiero al que fue sometido el país, bajo el eufemismo del "desendeudamiento" que elogian los K, Massa (fue jefe de Gabinete K) y Macri. Scioli y Macri disputan la dirección de una política de ajuste y devaluaciones que rescate al capital de la bancarrota presente, y le haga pagar su costo a los trabajadores.
 No sorprende, en estas condiciones, que el oficialismo se encuentre cavando su propia tumba con enfrentamientos cada vez mayores, en especial provocados desde la Casa Rosada. La fórmula bicéfala Scioli-Zannini hace agua mucho antes de avizorar una hipotética llegada al gobierno. El kirchnerismo denuncia a Scioli de ser responsable de "la destrucción de la provincia" (Bonafini). Carta Abierta y otros agrupamientos de la izquierda kirchnerista han caracterizado a Scioli como representante de los "intereses concentrados". Con este panorama ningún apoyo de último momento podría salvar a quien es considerado un enemigo por sus propios socios políticos. Subirse a una nave averiada sólo podría aumentar el número de damnificados de un naufragio.
Se cierra un periodo de nacionalismo burgués de cuarta categoría, que al igual que sus antecesores es el responsable del ascenso de fuerzas políticas reaccionarias. Esto ocurre a la escala de toda América latina -desde el ajuste del gobierno PT-PMDB-evangelistas en Brasil; el ajuste de Correa en Ecuador y el desquicio económico de Maduro en Venezuela. Es necesario construir una izquierda autónoma y combativa en toda América latina.
 El ballotage ha puesto al desnudo la inviabilidad del Frente Renovador de Massa, árbitro electoral de la contienda, cuya cúpula se ha dividido entre los dos campos en disputa e incluso el voto en blanco.
 Si Macri llegara a recoger la mayor parte de los votos del Frente Renovador arribaría al gobierno en la cresta de un aluvión electoral que no comulga políticamente con el macrismo (del peronismo que boicoteó a Hannibal Fernández, del rejunte que encabezó Massa y hasta de una parte del "progresismo"). El macrismo sería, además, una ultra minoría parlamentaria. Esta base precaria explotará apenas se lance el ajuste de fondo.
 Nuestra política
El Partido Obrero y el Frente de Izquierda llamamos a votar en blanco en función de las perspectivas que emergen de este desenlace electoral. De ningún modo es una diferenciación en abstracto, mucho menos una autoproclamación. Nos delimitamos de un régimen político y social hostil al desenvolvimiento de la clase trabajadora y de las fuerzas políticas empeñadas en una salida antiobrera a la bancarrota económica, política y moral de la que ellas mismas son responsables. No hay un choque de principios, por parcial o restringido que sea, entre Scioli y Macri, sino una comunidad de principios de cara a una nueva manifestación de bancarrota capitalista en Argentina.
 La inmensa mayoría del pueblo trabajador se dividirá, en tres semanas, entre votantes a uno u otro candidato del sistema. El llamado al voto en blanco es una tentativa de hacer prevalecer la unidad de los trabajadores frente a la política capitalista. Los que le reclaman a la izquierda que llame a votar a uno de sus enemigos, pretenden que nos sumemos a la división de la clase obrera, la juventud y el conjunto del mundo del trabajo detrás de intereses antiobreros.
 Los términos de esta declaración delimitan el voto en blanco del Partido Obrero del voto en blanco de dirigentes del arco centroizquierdista y massista, que no trascienden el pronunciamiento personal y no establecen una delimitación de principios con los candidatos del ballotage. El centroizquierdismo ha participado junto al macrismo en todo el ciclo electoral de este año, en diferentes provincias.
 El Partido Obrero llama la atención sobre las tendencias contradictorias del electorado, que son también un reflejo de la desorientación de la clase dominante. El voto a Lousteau en la Ciudad de Buenos Aires, en julio pasado, tuvo que ver con la misma base social que se ha corrido ahora al voto al macrismo. Pero si Lousteau hubiera derrotado a Rodríguez Larreta, ello hubiera puesto fin a la carrera presidencial de Macri, abriéndole paso a una victoria de Scioli en la elección general.
¡O sea que quienes estuvieron a punto de voltear a Macri en julio, lo han llevado ahora al ballotage! El endiosamiento del electorado, propio del palabrerío constitucionalista, es incapaz de dar cuenta de las fuertes contradicciones que sacuden al país.
 El 22 de noviembre solamente tendrá lugar la definición constitucional de la titularidad del próximo gobierno. No definirá la salida a la crisis económica y política presente. Esa salida será decidida, por un lado, en el marco de una crisis mundial cada vez más aguda; de la anarquía del capitalismo y el mercado y del choque de fuerzas capitalistas rivales, principalmente internacionales; y por otro lado, por la lucha de los trabajadores para que la crisis capitalista la pague el capital y no el trabajo. Que la crisis la paguen los capitalistas significa una reorganización social sobre nuevas bases y un gobierno de los trabajadores.
 ¡Por una alternativa obrera y socialista!
1 de noviembre de 2015